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lunes, 11 de octubre de 2010

Gürtelicos

Con indisimulada satisfacción "En los Altos de Jalisco" publica esta entrada producto de la iniciativa de Josele, que nos la ha hecho llegar para su publicidad. Aprovechando esta coyuntura nuestro - vuestro blog inicia lo que sin duda va a ser su etapa más apasionante, la de la colaboración con los lectores. Para que eso sea posible, y puedan enviarnos cuanta información gráfica o fotográfica crean conveniente, hemos habilitado una dirección de correo cantaconjalisco@gmail.com a través de la que nos llegaran sus colaboraciones. Si desean insultarnos pueden hacerlo en sopendejo@gmail.com.

Gracias anticipadas amigos. Gracias Josele por tu iniciativa.


Gürtelicos






No sé a ciencia cierta a qué personas se refieren cuando aludiendo al barro que se presume que hay en la primera y tercera planta del Ayuntamiento aluden al mencionado término: Gürtelicos. Mal que le pese al PP el tema Gürtel, y les pase o no les pase factura en las elecciones, es un nombre asociado hoy a la corrupción, y más concretamente, a la corrupción de ciertos sectores de ese Partido, pero con derivaciones hasta las más altas instancias de su organización. Y eso por más que Rajoy y sus chicas se hagan el “longuis”.


Cabe pues presumir que lo de Gurtelicos puede guardar relación o bien con la corrupción, por un lado, o con el PP, por otro. O quizás con las dos cosas juntas.


Pero el término éste que se ha acuñado en Zuera, es más bien una derivada del original. Si bien Gürtel nos remite a un affaire, a un sonado caso de corrupción, Gürtelicos, sin embargo, nos puede remitir a dos cosas: o a varios casos o situaciones Gürtel de menor proporción (por aquello del diminutivo) o bien a personas vinculadas a las mismas. O, quién sabe si a ambas cosas a la vez: a situaciones de presunta o evidente corrupción y a las personas en ellas implicadas. Porque otro detalle que se apunta es que se utiliza en plural.


De lo que no parece caber duda es de que las personas aludidas o que pueden estar encarnadas bajo el calificativo Gürtelicos habitan en el Ayuntamiento, hay quien piensa, incluso, que en realidad, no es que lo habiten, sino que lo ocupan. Pero ello no termina de darnos las pistas definitivas. Queda descartado, eso sí, todo el personal funcionario: Güntericos, no funcionarios. Güntericos, políticos.


Si descartamos de entre los políticos, aquellos que no tienen capacidad para tomar decisión alguna, hay que eliminar (de la hipótesis, eh..) a los seis concejales del Partido Socialista, que además son quienes han denunciado las prácticas “irregulares” (qué lenguaje más políticamente correcto). Y entonces nos queda el alcalde con sus cinco concejales y su socio del Par. La mitad más uno de ellos solamente toman decisiones y meten la pata en cuestiones de corto alcance, por lo tanto habría que descartarlos también. De manera que nos quedarían el alcalde y dos más.


Ahí tiene que estar la cosa, pero que no me queda claro, ya perdonaréis. No sé si son los tres que quedan, si son los dos o si son uno de cada. Seguiremos haciendo oído, es decir, investigando.


Josele

miércoles, 4 de agosto de 2010

"Movilizaciones"

Algo así echo en falta en el Monte de Zuera


Firma un comentario un tal José Antonio en el Blog de Luis Zubieta en el que apunta “No lo vas a tener fácil porque muchos que les votan asumen con normalidad que las cosas sean así”. Y es cierto, menos –al menos, eso creo -, en el tema de la corrupción.


No todo el mundo tiene interés en que Zuera continúe creciendo y progresando porque piensan que está bien como está y porque a medida que cambia se difumina el Zuera de su infancia o su juventud. Tampoco se percatan por si mismos de la pésima gestión que lleva a cabo el actual gobierno municipal, que por primera vez en la historia ha ido al banco a buscar dineros para pagar las nóminas de los trabajadores, porque creen que estamos en crisis y piensan que eso no les afecta a ellos directamente. Y bastante tienen con sus problemas más cercanos.

Sin embargo el tema de la corrupción es distinto. Hasta ahora todos los Ayuntamientos en Zuera no habían planteado ninguna duda respecto a su honradez, incluido el anterior del PP. Larqué lo que quiere es estar, figurar, salir en las fotos y cortar alguna cinta de vez en cuando, aunque sea merced al trabajo llevado a cabo por los socialistas. Bueno, también le gustaría mucho repetir en el cargo y ganar por mayoría absoluta. Pero siempre he pensado que no es de meter la mano, lo cual tampoco equivale a ningún mérito. Entiendo que es lo normal. Todo lo cual no le exime en el momento actual de la extraordinaria responsabilidad que asumió al negar los hechos que estaban convulsionando el Ayuntamiento.

Habrá personas que no se extrañen “viniendo la desvergüenza de donde viene”, pero, incluso entre los votantes adictos al PP los hay que no perdonan todo: por ejemplo, que nos roben o, dicho de otra forma, que dentro del Ayuntamiento haya ladrones... y encubridores. La gente, parte de su gente, puede perder confianza, porque un alcalde también está para estas cosas, para denunciar los expolios y combatir las injusticias.

Apunta también José Antonio Es fundamental que la izquierda, que los progresistas nos movilicemos en bloque y “echemos con las urnas” a esta “caterva”. Recuperar el gobierno para todos. En este caso comparto fundamentalmente la primera parte, lo de la movilización progresista. Esa movilización que sólo puede impulsar el Partido Socialista y cuya célula embrionaria debería estar ya fecundada. Lo está ? No lo sé. Quizás lo sepan las personas que dirigen el PSOE en Zuera o tal vez esté latiendo ya en el cuerpo social del electorado. Yo aún no la detecto, pero tal vez sea porque estamos en verano y a final de mes son las Fiestas.


martes, 22 de junio de 2010

Recuperar los valores


Por primera vez después de varias décadas, y situados en la antesala de las próximas elecciones municipales va a ser necesario que la izquierda que el PSOE representa en Zuera anteponga en su discurso el impulso ético a las ideas o proyectos de transformación social y económica. Lo cual no quiere decir que deje de contemplar entre sus objetivos primordiales la transformación innovadora de la realidad, sino que hoy más que nunca y con carácter previo hay que descender al plano de la ética y la moralidad y hacer hincapié en que toda acción política carece de sentido si no está inspirada en el compromiso de salvaguardar ante todo la dignidad de los individuos y sus instituciones. Después ya hablaremos de ajustes, de cambios y nuevos enfoques, de las oportunidades perdidas y de expectativas de futuro.


Como algunos saben, la actual Corporación municipal está siendo, sin duda, la más nefasta para Zuera, de cuantas se han sucedido a lo largo del periodo democrático. Esto es así por múltiples razones de las que a menudo echamos mano, como la incompetencia o la parálisis, pero sobre todo, y éste es el mayor de sus deméritos, porque ha inoculado en el sistema de gestión municipal, el virus de la corrupción, que no es otra cosa que una alteración en la naturaleza y las funciones de una Institución tan trascendente para nuestra convivencia y nuestros intereses colectivos, como es el Ayuntamiento. A lo largo de los últimos treinta años el Ayuntamiento ha sido la institución, el organismo público a través de cuyo potencial de tracción se ha hecho posible co-generar para Zuera una etapa de desarrollo y de bienestar para sus habitantes que no tiene precedentes en su historia. La labor de los ayuntamientos democráticos no sólo pulverizó el mito aquel de “Zuera como buen pueblo”, que al parecer lo era por el hecho de tener un río y un pinar, sino que puso en evidencia el “raquítico” espíritu de progreso y la falta de altura de miras que había guiado a las Corporaciones anteriores. En términos generales la derecha, como en todos partes, se había limitado durante cuarenta años a gestionar sus intereses particulares desde la privilegiada atalaya que proporciona el Ayuntamiento, mientras, a principios de los setenta, un tercio de la población de Zuera no tenía agua corriente en sus casas. Por poner un ejemplo.

Ciertamente, eran otros tiempos. Unos tiempos que no queremos que vuelvan, lo cual es tanto como decir que hay que impedir que vuelvan. Es obligación del Partido Socialista, hoy en la Oposición, alertar e informar eficazmente a la ciudadanía de los riesgos que corren tanto nuestros intereses presentes como, muy especialmente, los futuros, los de nuestros hijos, si la corrupción o la mentira, que ya están infiltrados en nuestro ayuntamiento llegan a consolidar sus posiciones. Como las personas somos seres muy limitados en nuestras capacidades, tiene mucha importancia saber si dichas capacidades, las que sean, se ponen al servicio del interés propio o el del conjunto. Lo cual afecta muy directamente al uso que se está haciendo de los recursos públicos.

Y eso sólo lo puede explicar quienes lo están viendo o viviendo de cerca, es decir, los que tienen conciencia de cómo se suceden los hechos. De nada servirían pormenorizados relatos de supuestos acontecimientos, por muy reales que éstos sean, si no se sabe elevar tales acontecimientos a la categoría de engaño y fraude que verdaderamente poseen.

La integridad de una sociedad es aquella que queda reflejada en el comportamiento individual y los valores de sus habitantes. Ahí es donde hay que llegar. Porque sólo ahí es posible encontrar el antivirus que Zuera va a necesitar para salir de la etapa de confusión y embustes en la que ha quedado sumido su ayuntamiento a menos de un año de la próxima cita electoral.

Ándele

jueves, 10 de junio de 2010

El ayuntamiento huele a vertedero

Seguramente al alcalde se le habrá hecho ya el olfato al tufo que procedente de los "altos" del ayuntamiento invade toda la casa consistorial. Si no, no se entiende cómo en lugar de restregar todos los días las mismas calles del pueblo, no se concentra en eliminar la podredumbre que tan impunemente florece en el área de urbanismo del ayuntamiento.
A no ser que él esté de acuerdo con todo lo que está pasando, que pudiera ser el caso, y entonces prefiera ponerse todos los días la pinza en la nariz a la hora de ir a su despacho.

martes, 8 de junio de 2010

Cronología. La crisis económica contada por Erique Gil Calvo

PRIMERA PARTE:
La burbuja financiera de 2008:  Los bancos, los fondos que inventan las hipotecas basura, y en general los especuladores nacionales e internacionales, provocan una inmensa crisis financiera. La ingente deuda privada, creada tras la comercialización de sus productos es imposible de financiar por el propio mercado, siendo en muchos casos imposible de cobrar, por lo que para que no quiebren las principales instituciones de crédito y no se ponga en peligro el flujo de dinero que debe financiar a particulares y empresas los Estados, los Tesoros Públicos, rescatan los mercados con dinero de los ciudadanos, avalando esa deuda privada e inyectando dinero en mucho casos a interés cero.
En definitiva, socializamos lás pérdidas y con dinero público reflotamos las principales entidades, endeudando al Estado.
Seguidamente el Estado debe  poner en marcha medidas públicas para favorecer la economía real, intentando que la sangría de paro provocado por la especulación y la mala gestón de entidades de crédito nacionales e internacionales sea compensada con inversión pública generadora de empleo. Pero eso, significa más endeudamiento para las arcas públicas.

SEGUNDA PARTE
La burbuja de deuda pública de 2010. El endeudamento público, resultado del esfuerzo por reflotar entidades financieras y por recuperar la economía requiere financiación. Ahora es el Estado el que tiene que  recurrir a los mercados , si, esos salvados de la quiebra con el dinero de los ciudadanos, para que financie la deuda.
¿Y qué sucede?.
Pues que justamente lo contrario que en la primera etapa de la crisis. Los especuladores salvados sólo compran la deuda pública a precio de mercado, y a unos intereses que, como en el caso de España, pueden denominarse de usura, provocando al mismo tiempo a través de sus medios de comunicación una sensación de inseguridad sobre la solvencia de los países  que posibilita que los intereses usureros sigan subiendo.
Consecuencia: exigen para seguir comprando deuda publica que el Estado adelgace sus prestaciones públicas y dedique gran cantidad de recursos a engordar su cuenta de resultados.

Todavía hay más. Puedes leerlo en el siguiente enlace.

http://elcomentario.tv/reggio/la-revancha-de-los-mercados-de-enrique-gil-calvo-en-el-pais/08/06/2010/