Relájense, si pueden, con Tom Waits. En próximas entradas seguimos ocupándonos de nuestro Gürtelicos. Y de sus compañeros de viaje.
martes, 10 de agosto de 2010
miércoles, 4 de agosto de 2010
"Movilizaciones"
Algo así echo en falta en el Monte de Zuera
No todo el mundo tiene interés en que Zuera continúe creciendo y progresando porque piensan que está bien como está y porque a medida que cambia se difumina el Zuera de su infancia o su juventud. Tampoco se percatan por si mismos de la pésima gestión que lleva a cabo el actual gobierno municipal, que por primera vez en la historia ha ido al banco a buscar dineros para pagar las nóminas de los trabajadores, porque creen que estamos en crisis y piensan que eso no les afecta a ellos directamente. Y bastante tienen con sus problemas más cercanos.
Sin embargo el tema de la corrupción es distinto. Hasta ahora todos los Ayuntamientos en Zuera no habían planteado ninguna duda respecto a su honradez, incluido el anterior del PP. Larqué lo que quiere es estar, figurar, salir en las fotos y cortar alguna cinta de vez en cuando, aunque sea merced al trabajo llevado a cabo por los socialistas. Bueno, también le gustaría mucho repetir en el cargo y ganar por mayoría absoluta. Pero siempre he pensado que no es de meter la mano, lo cual tampoco equivale a ningún mérito. Entiendo que es lo normal. Todo lo cual no le exime en el momento actual de la extraordinaria responsabilidad que asumió al negar los hechos que estaban convulsionando el Ayuntamiento.
Habrá personas que no se extrañen “viniendo la desvergüenza de donde viene”, pero, incluso entre los votantes adictos al PP los hay que no perdonan todo: por ejemplo, que nos roben o, dicho de otra forma, que dentro del Ayuntamiento haya ladrones... y encubridores. La gente, parte de su gente, puede perder confianza, porque un alcalde también está para estas cosas, para denunciar los expolios y combatir las injusticias.
Apunta también José Antonio Es fundamental que la izquierda, que los progresistas nos movilicemos en bloque y “echemos con las urnas” a esta “caterva”. Recuperar el gobierno para todos. En este caso comparto fundamentalmente la primera parte, lo de la movilización progresista. Esa movilización que sólo puede impulsar el Partido Socialista y cuya célula embrionaria debería estar ya fecundada. Lo está ? No lo sé. Quizás lo sepan las personas que dirigen el PSOE en Zuera o tal vez esté latiendo ya en el cuerpo social del electorado. Yo aún no la detecto, pero tal vez sea porque estamos en verano y a final de mes son las Fiestas.
viernes, 30 de julio de 2010
APROVECHADOS
Cuando cerramos provisionalmente la narración que venía a poner de manifiesto cómo la corrupción de había instalado en nuestro Ayuntamiento merced a las prácticas introducidas por el concejal de urbanismo y consentidas por el alcalde, omitimos prestar mayor atención a la figura del arquitecto, que ya cesó en sus funciones, y que abandonó su puesto envuelto con cierta aureola de víctima. Maticemos este extremo sin poner en tela de juicio la calidad de su trabajo.
Si, tal como suponemos, las prácticas corruptas se establecieron en el Ayuntamiento desde el comienzo del presente mandato, parece cierto que este señor no quiso entrar en ningún momento en la dinámica de engordar el importe de los encargos un 20%, cantidad que se supone salía de las arcas municipales para ir a parar a manos privadas. Presumiblemente a las de quien le encargaba los proyectos.
Hay dos aspectos, no obstante, que nos llevan a poner en entredicho la dignidad y la honorabilidad de este “profesional”. La primera de ellas, lógicamente, la constituye el hecho de que esta persona no denunciara las malas prácticas y los intentos de extorsión de los que al parecer, venía siendo objeto hasta que sobrevino la gota que colmó el vaso de la paciencia del concejal. Hay que tener en cuenta que el técnico en cuestión tenía un puesto en la plantilla municipal, es decir, un sueldo, y los hechos que provocaron el encontronazo derivaban de los encargos que recibía al margen – proyectos, memorias, informes- y cuyos emolumentos le eran retribuidos aparte.
Éste es el segundo aspecto. Viendo cómo se conducía el titular de urbanismo bien podría haberse negado a realizar dichos trabajos y haberse conformado con el sueldo que mensualmente percibía. Pero no, los dineros son los dineros. Es decir, que cobraba, pero no “cotizaba”, y al parecer este fue el motivo que desencadenó la tormenta que vino a descubrir los manejos del concejal y la falta de honradez y coraje del alcalde para atajar esa envenenada situación. Al final, como contamos en su día , el arquitecto abandonó su puesto antes de finalizar su contrato, pero se fue con un pan de diez kilos de las antiguas pesetas debajo del brazo. Todos contentos.
Nosotros, no.
Este caso que nos ha llevado a denunciar los comportamientos de sus principales protagonistas, nos ha despertado también la duda acerca de si tales prácticas, o similares, han cesado o si, por el contrario, se siguen produciendo. Un desmentido del alcalde, en este sentido, no vendría mal, aunque siendo conocedores del descaro con el que mintió la primera vez, tal vez nos serviría para poco.
Lo que sí parece fuera de toda duda es que el técnico que ha venido a suplir al anterior procede de la misma o parecida escuela, ha sido contratado por el propio concejal y sin que mediara ningún concurso ni procedimiento administrativo que permitiese evaluar su idoneidad para el puesto. Nos consta que no sólo continúan las duplicidades de los trabajos y los pagos por dos vías, sino que además compatibilizan las tareas propias del ayuntamiento – fijas y eventuales- con las de empresas particulares cuyos intereses privados puedes ser contrapuestos a los del Ayuntamiento.
Es ésta una de las consecuencias que se producen cuando se tiene acceso a información privilegiada y se anda escaso de moral. Hay que tener en cuenta que no se trata tanto de ilegalidades, aunque quien gobierna las puede impedir, cuanto de falta de escrúpulos o abuso de confianza. En cualquier caso consentido por quien tiene la autoridad política. Un procedimiento muy utilizado por determinadas empresas para socavar la voluntad de los gobernantes es comerles primero “el tarro” a los técnicos municipales encargándoles a ellos sus proyectos empresariales. Automáticamente aquellos se convierten en parte implicada en los intereses de la empresa lo cual les impide dedicarse a velar por los asuntos público con el respeto y la diligencia debida. Y así es cómo, a menudo, anidan y ponen huevos muchos comportamientos fraudulentos dentro de la Administración pública.
Si, tal como suponemos, las prácticas corruptas se establecieron en el Ayuntamiento desde el comienzo del presente mandato, parece cierto que este señor no quiso entrar en ningún momento en la dinámica de engordar el importe de los encargos un 20%, cantidad que se supone salía de las arcas municipales para ir a parar a manos privadas. Presumiblemente a las de quien le encargaba los proyectos.
Hay dos aspectos, no obstante, que nos llevan a poner en entredicho la dignidad y la honorabilidad de este “profesional”. La primera de ellas, lógicamente, la constituye el hecho de que esta persona no denunciara las malas prácticas y los intentos de extorsión de los que al parecer, venía siendo objeto hasta que sobrevino la gota que colmó el vaso de la paciencia del concejal. Hay que tener en cuenta que el técnico en cuestión tenía un puesto en la plantilla municipal, es decir, un sueldo, y los hechos que provocaron el encontronazo derivaban de los encargos que recibía al margen – proyectos, memorias, informes- y cuyos emolumentos le eran retribuidos aparte.
Éste es el segundo aspecto. Viendo cómo se conducía el titular de urbanismo bien podría haberse negado a realizar dichos trabajos y haberse conformado con el sueldo que mensualmente percibía. Pero no, los dineros son los dineros. Es decir, que cobraba, pero no “cotizaba”, y al parecer este fue el motivo que desencadenó la tormenta que vino a descubrir los manejos del concejal y la falta de honradez y coraje del alcalde para atajar esa envenenada situación. Al final, como contamos en su día , el arquitecto abandonó su puesto antes de finalizar su contrato, pero se fue con un pan de diez kilos de las antiguas pesetas debajo del brazo. Todos contentos.
Nosotros, no.
Este caso que nos ha llevado a denunciar los comportamientos de sus principales protagonistas, nos ha despertado también la duda acerca de si tales prácticas, o similares, han cesado o si, por el contrario, se siguen produciendo. Un desmentido del alcalde, en este sentido, no vendría mal, aunque siendo conocedores del descaro con el que mintió la primera vez, tal vez nos serviría para poco.
Lo que sí parece fuera de toda duda es que el técnico que ha venido a suplir al anterior procede de la misma o parecida escuela, ha sido contratado por el propio concejal y sin que mediara ningún concurso ni procedimiento administrativo que permitiese evaluar su idoneidad para el puesto. Nos consta que no sólo continúan las duplicidades de los trabajos y los pagos por dos vías, sino que además compatibilizan las tareas propias del ayuntamiento – fijas y eventuales- con las de empresas particulares cuyos intereses privados puedes ser contrapuestos a los del Ayuntamiento.
Es ésta una de las consecuencias que se producen cuando se tiene acceso a información privilegiada y se anda escaso de moral. Hay que tener en cuenta que no se trata tanto de ilegalidades, aunque quien gobierna las puede impedir, cuanto de falta de escrúpulos o abuso de confianza. En cualquier caso consentido por quien tiene la autoridad política. Un procedimiento muy utilizado por determinadas empresas para socavar la voluntad de los gobernantes es comerles primero “el tarro” a los técnicos municipales encargándoles a ellos sus proyectos empresariales. Automáticamente aquellos se convierten en parte implicada en los intereses de la empresa lo cual les impide dedicarse a velar por los asuntos público con el respeto y la diligencia debida. Y así es cómo, a menudo, anidan y ponen huevos muchos comportamientos fraudulentos dentro de la Administración pública.
martes, 27 de julio de 2010
Relatos veraniegos. Celebrities.com
La página web del Partido Popular en Aragón, su comisión de formación, presenta al mundo un perfil de José Manuel Larqué. Con doble fotografía, pose característica e intento de mirada seductora el aparato de propaganda del PP nos propone en la entrevista que le conozcamos más de cerca. Ahí vamos.
Sincero desde el principio, José Manuel no tiene problemas en admitir que ya siendo un tierno infante fue premiado por su brillantez. Cien pesetas, de aquellas, y a los cuatro años de edad, fue la recompensa a sus habilidades en lectura y plástica: reconocimiento público que auguraba una vida de éxitos profesionales y políticos, como luego veremos.
La forja de su carácter oscila entre en el entorno familiar y el académico. Es en este último ámbito donde, según manifiesta, descubre que la disciplina es cauce por el que se mueve con facilidad. Le servirá esta experiencia, y otras que va fraguando en “la zona” de copas cercana a donde se hospedaba en su época de estudiante, (lo que sigue no lo cuenta, suponemos que por pudor) para comprometerse y dar el paso: servirá a España. Y vistiendo su camisa azul mahón, azul proletario como gustaba decir al Ausente, peregrina a la posición San Simón y al Valle de los Caídos donde completa su formación de joven político falangista.
Pero el liberalismo, señores, es un viejo topo que todo lo corroe. Delineante proyectista a sueldo de una importante empresa de la localidad, con su propio gabinete de proyección y diseño, e intacto su deseo de servir a la patria, sucumbe a los cantos de sirena y encabeza la fuerza del partido liberal por excelencia de Zuera, el Partido Popular.
Todo sucede con rapidez. Primer presidente del PP, concejal, alcalde, diputado provincial, vicepresidente de la FAMP y delegado de varias cosas. Veinte años de lucha denodada, realizaciones históricas y defensa de la verdadera libertad frente a los pérfidos socialistas. Más, pese a todo, no ha olvidado su verdadera vocación, el dibujo, ni su particular rosebud, el premio, aquél que de tan niño le mostró el camino, la verdad y la vida.
Es capaz nuestro entrevistado de marcar opinión sobre cualquier asunto. En política nacional, Aznar el mejor presidente de la democracia. En política internacional, en oposición a Rodríguez Zapatero, Larqué no ve a Obama oficializando el catalán y retirando las tropas de Irak. Que quieren que les diga, yo la verdad tampoco.
Vamos con Francisco Nasarrre Sus. Ligero de discurso, a lo suyo, nos lo encontramos en la red Linkedin en la que más de 70 millones de profesionales ofrecen sus servicios. Su experiencia: teniente de alcalde del Ayuntamiento de Zuera. Su interés: oportunidades profesionales, nuevas empresas, peticiones como experto, ofertas de consultoría, etc.
Triunfo de la síntesis y el relato corto, nuestro polifacético, en sus intereses no en su experiencia, concejal va al grano intentando prepararse el camino hacia otros menesteres. No sé si me lo crea.
Ahora, sí, termino. Cierro el portátil observando al paisanaje y directamente a la playa. Bueno, primero pararé en el chiringuito.
A propósito del vandalismo
Después de contemplar varios días el Bando referido al vandalismo con el que saludó el verano el alcalde, me decidí a leerlo, movido sobre todo por la curiosidad que me despertó el subtítulo: “llamamiento a la colaboración ciudadana”.
Vaya en este caso, y por delante, mi más rotunda condena hacia los comportamientos vandálicos que no sólo contribuyen a deteriorar el entorno urbano sino a degradar nuestro marco más básico de convivencia: la calle.
Dicho esto, intentaré incorporar algunas reflexiones a las que me ha inducido la lectura del mencionado comunicado y, de paso, hacerle alguna sugerencia al alcalde para que vea hasta qué punto compartimos algunos, su preocupación.
El “gesto”, como es natural viniendo de quien viene, constituye una clásica huída hacia delante, en cuyo contenido aparece demagógicamente ensamblada una mezcla de lamento (propio de una persona que posee un gran corazón) y amenaza (eso de que tienen el perfil del “vándalo” no deja de resultar un tanto inquietante, suena un poco a aquello de “que me he quedao con tu cara”).
El Bando en ningún momento entra en el fondo de la cuestión, que en este caso sería el preguntarse por qué se producen este tipo de actos en un nivel superior al que podría ser considerado peaje inevitable al que todas las ciudades y núcleos urbanos están sujetos, hagan lo que hagan. Actos vandálicos ha habido siempre, aunque a veces los denominemos con el condescendiente calificativo de gamberrismo. Pero es evidente que si el alcalde ha decidido dar el paso de publicar el bando es porque considera que lo que ocurre, en este caso, supera los debidos niveles de tolerancia.
El paso que da, aparentemente bienintencionado, como todo lo que hace ya que en su pecho no caben las impurezas, es una muestra más de la impotencia que habitualmente le impide dar solución a problemas elementales. Con lo cual no quiero decir que éste lo sea. Que no lo es. Pero precisamente porque no lo es, uno esperaría que además de llamar al vecindario al chivateo y la delación de la impostura, nos contara qué otro tipo de medidas está tomando o está dispuesto a tomar el ayuntamiento para hacer frente a este problema que, si bien es cierto que a todos nos atañe, no lo es menos que a la Institución que el preside, en mayor medida.
Por ejemplo. Siempre hemos oído que una de los mejores sistemas para afrontar determinados problemas es impedir que éstos aparezcan. De lo cual se deduce que existen labores de prevención que pueden ser llevadas a cabo con mayor o menor discreción y que si bien, seguramente, no podrían cubrir todos los frentes, si podrían contribuir decisivamente a minimizar los efectos. Ya sabemos que todo cuesta dinero al erario público, ése que ellos-ustedes tan pésimamente gestionan, pero se trata de situaciones en las que existen pocas alternativas: o inviertes en prevención y mantenimiento o tendrás que hacerlo en reposiciones, reparaciones...y lamentaciones. Hay, es cierto, otra opción, no reparar lo que se rompe, lo cual aparentemente puede parecer un ahorro, pero a medio plazo, provoca que nuestro entorno esté cada día más deteriorado y maltrecho. Y nuestra autoestima, también.
Cualquiera que se dé un paseo nocturno por el Parque Fluvial podrá comprobar que desde hace muchos meses, más de un año incluso, hay decenas de farolas rotas que no cumplen con su cometido de iluminar. Al menos setenta de ellas no funcionan. Y eso, con todos los respetos, en un momento dado, pudo ser considerado producto de sucesivos actos de vandalismo, pero en la actualidad sólo puede ser contemplado como consecuencia del abandono y la desidia municipal. Tres cuartos de lo mismo cabría decir del Arco de la Mora donde desde hace también más de un año tampoco luce ninguna farola e incluso el foco que lo iluminaba de noche fue retirado, que no reparado, tras haber sido víctima de los irresponsables de turno. El caso es que todas las farolas están rotas y se nos ha privado de la hermosa vista nocturna que ofrecía el Arco.
Se me ocurren algunas cuestiones que convenientemente organizadas y coordinadas no garantizan el milagro, pero si pueden contribuir a poner de manifiesto que quienes nos gobiernan tienen un plan y saben cómo enfrentarse a una situación de esta naturaleza. El PP que en las dos ocasiones que ha gobernado ya ha evidenciado que no tiene capacidad para transformar Zuera, debería tenerla, al menos, para saber gestionar, preservar y conservar el legado de los ayuntamientos socialistas.
La primera de ellas ha quedado ya apuntada cuando me he referido al tema de la prevención. Existen más medios que unos limitados efectivos policiales. Utilícenlos, si el tema es tan grave como para llamar a rebato a la ciudadanía, ésta seguro que sabrá comprender el esfuerzo económico que conlleven los recursos que se destinen.
La segunda consiste en reparar, de inmediato, todo aquello que se deteriore, rompa o pierda color. No sólo unos meses antes de las elecciones. No hay nada que confiera más sentimiento de impunidad al que “le pone” lo de romper que encontrase con un “tajo” ya empezado: a continuarlo y rematarlo.
La tercera cuestión, ineludible para cualquier Administración comprometida con estos temas, no es otra que la tarea de sensibilización permanente y la formación. No me consta que nuestra Corporación manifieste, con hechos sistematizados, es decir, con un programa, esa voluntad de contagiar a los ciudadanos ese espíritu cívico que los tiempos reclaman. Y como no lo veo claro, me pregunto cuáles han sido las verdaderas razones que han llevado a nuestro alcalde a publicar este conmovedor e inquietante edicto. Quiero pensar que su preocupación vaya más allá de las presiones y el intento de preservar los “corralitos” que está remodelando con los dineros que le da la Diputación Provincial.
Hay una última, pero principal cuestión que se refiere al apartado de las normas. El Ayuntamiento dispone, o debería disponer, de una ordenanza municipal en el que este tipo de incidencias, atentados al patrimonio público o como quiera que se denominen, estén contemplados. Cúmplase. Es decir, hágase cumplir, o sea, pónganse los medios para que se cumplan.
Si medidas como éstas, o similares, se estuvieran llevando a cabo, no cabe duda de que el alcalde estaría más legitimado para hacer un llamamiento a la colaboración de la ciudadanía, pero no para que denuncien a nadie, que no se trata de terroristas, sino para que consideren el patrimonio público como algo que les es propio, que contribuye a mejorar su calidad de vida y del cual deben sentirse orgullosos. Por ahí comienza la tarea, preparatoria para poder reducir las prácticas vandálicas a su mínimo exponente. Una tarea apasionante, que debería ser constante, pero que, eso sí, sólo puede arrojar resultados a medio y largo plazo. Y mucho me temo que estos señores que nos gobiernan y en particular el alcalde el único objetivo que contempla a medio plazo es continuar siendo alcalde.
PD. Cuidado con los prejuicios. Me ha hecho mucha gracia lo que dice el bando referente a que tienen el “perfil” de los supuestos impostores. Menuda sorpresa se puede llevar el alcalde el día que llegue a conocer la personalidad de alguno de los autores y compruebe que, para nada, coinciden sus rasgos con los del retrato robot... o el de sus familias.
Emiliano
viernes, 23 de julio de 2010
lunes, 19 de julio de 2010
Trabajar cansa
Eso es lo que piensa nuestro querido alcalde. Se ha tomado seis meses para presentar el presupuesto municipal. Lo han aprobado regular y no van a poder ponerlo en práctica dado que no han previsto que el año tiene solo doce meses. Pero eso es de lo que se trata, no se me adelanten pero tampoco se me atrasen que diría mi cuate. La indolencia llega a todos los ámbitos de la actividad política de esta Corporación, claro, Larqué está más interesado por los dibujitos que por la gestión municipal.
Y no vean lo de nuestro ínclito concejal de urbanismo, Sr. Nasarre, ha faltado no menos de 100 veces a la Junta de Gobirerno Local. Ya ven, cobra por cobrar, no por trabajar. Eso si, si hay que ir a buscarlo a su despacho para que se entere que debe asistir a un pleno, se le busca mis cuates, que hay que votar.
Mientras tanto siguen las investigaciones por presunta financiación ilegal del PP. Esta vez en Baleares ha sido detenido un empresario vinculado al expresidente Matas que habría urdido una trama de corrupción a traves del Instituto Balear de Turismo. Tampoco se libran en Castellón. El Vicepresidente de su Diputacion Provincial, segundo de Fabra, está denunciado por un presunto delito electoral. El guripa habría empadronado masivamente personas en el municipio de Vall d´Abba.
Atentos
Y no vean lo de nuestro ínclito concejal de urbanismo, Sr. Nasarre, ha faltado no menos de 100 veces a la Junta de Gobirerno Local. Ya ven, cobra por cobrar, no por trabajar. Eso si, si hay que ir a buscarlo a su despacho para que se entere que debe asistir a un pleno, se le busca mis cuates, que hay que votar.
Mientras tanto siguen las investigaciones por presunta financiación ilegal del PP. Esta vez en Baleares ha sido detenido un empresario vinculado al expresidente Matas que habría urdido una trama de corrupción a traves del Instituto Balear de Turismo. Tampoco se libran en Castellón. El Vicepresidente de su Diputacion Provincial, segundo de Fabra, está denunciado por un presunto delito electoral. El guripa habría empadronado masivamente personas en el municipio de Vall d´Abba.
Atentos
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


